El gusano barrenador en Chihuahua: prevención, control y el camino hacia una ganadería resiliente
- Tonkawa AC

- 7 ago
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El gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax) ha reaparecido en Latinoamérica y representa un reto real para la ganadería, la fauna silvestre y los sistemas de salud animal de la región. En Chihuahua, el efecto se ha sentido de manera directa: las exportaciones de ganado a Estados Unidos, el principal mercado del estado, han estado interrumpidas por más de un año. Frente a este panorama, productores, autoridades y organizaciones aliadas están enfocando sus esfuerzos en la prevención, el control y la búsqueda de soluciones conjuntas.

¿Qué está pasando? Un vistazo a la situación regional del gusano barrenador
El gusano barrenador fue erradicado de México en 2003 mediante la técnica del insecto estéril (TIE), uno de los programas de sanidad animal más exitosos en la historia del continente. En junio de 2023 se detectó su reaparición en Panamá, y desde entonces la plaga se ha extendido hacia el norte a través de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y México.
Para mediados de 2026, el Sistema Mundial de Información Zoosanitaria había registrado más de 20,000 nuevos brotes en la región. En México se reportaron 13,106 casos entre noviembre de 2024 y diciembre de 2025, con 601 casos activos a nivel nacional a inicios de 2026. La plaga se ha acercado a la frontera con Estados Unidos —en abril de 2026 se confirmó un caso a solo 60 millas de la línea fronteriza— y en mayo de 2026 Texas registró su primer caso en 60 años, en el condado de Zavala.
El cambio climático es un factor que los especialistas siguen de cerca: los modelos ecológicos indican que las condiciones favorables para el barrenador podrían ampliarse, particularmente en la península de Yucatán, Chiapas y Tabasco. Hoy, el hábitat adecuado para la plaga cubre buena parte de Centroamérica y 27 estados mexicanos, lo que confirma la importancia de mantener la vigilancia activa en todo el país.
El impacto en Chihuahua y el camino hacia la reapertura
Desde julio de 2025, y tras la confirmación de al menos cuatro casos en la entidad hasta julio de 2026, Estados Unidos mantiene suspendidas las importaciones de ganado mexicano en pie.
Esta suspensión ha tenido un efecto tangible: muchos productores han colocado sus animales en el mercado interno, a precios menores a los que obtendrían en exportación, lo que ha presionado la economía de numerosas familias ganaderas del estado.
En respuesta, las autoridades de Chihuahua han intensificado las acciones de blindaje sanitario y participan activamente en reuniones binacionales con Estados Unidos, buscando avanzar hacia la regionalización del país y la reapertura de las estaciones cuarentenarias de Sonora y Chihuahua. Este trabajo conjunto ya está mostrando resultados: en agosto de 2026, el USDA anunció una reapertura gradual de la frontera, comenzando por el puerto de Douglas, Arizona, condicionada al cumplimiento del Plan de Acción Conjunto y a una inspección completa de cada animal antes de cruzar.

Prevención y control: lo que ya está funcionando
Existen herramientas comprobadas para enfrentar al gusano barrenador, y varias de ellas están al alcance directo de los productores.
La técnica del insecto estéril (TIE). Es la herramienta más efectiva contra la plaga. Como las hembras del barrenador se aparean generalmente una sola vez, la liberación masiva de moscas estériles interrumpe su ciclo reproductivo de forma sostenida. Actualmente, el USDA libera 100 millones de insectos estériles por semana en México y ha ampliado la zona de dispersión hasta el condado de Maverick, cerca de Eagle Pass, Texas.
Trampas para moscas. Son un complemento accesible y efectivo, sobre todo para productores individuales:
Trampas comerciales, que usan un atrayente orgánico y tienen un costo aproximado de 500 pesos, con recargas de atrayente desde 100 pesos.
Trampas artesanales, hechas con materiales sencillos —botellas de plástico, una bolsa aislante con pegamento y un atrayente a base de vísceras de pescado e hígado—, que productores en Chiapas, Tabasco y otras entidades ya utilizan con buenos resultados.
Buenas prácticas adicionales:
Revisar el ganado con regularidad, buscando heridas, signos de moscas, larvas o huevos.
Aislar y tratar de inmediato a los animales infestados.
Mantener la cooperación con las autoridades sanitarias y reportar cualquier caso sospechoso.
La fauna silvestre también es parte de la solución
El gusano barrenador puede afectar a cualquier mamífero o ave de sangre caliente, no solo al ganado. Deposita huevos en heridas o membranas mucosas que, al eclosionar, provocan miasis. Por eso el monitoreo de la fauna silvestre es una pieza clave de la estrategia regional, no solo un tema de conservación.
Se han documentado casos en distintos países: un puma probablemente infestado captado por cámaras trampa en el Parque Nacional Mirador-Río Azul y el Biotopo Naachtún-Dos Lagunas, en Guatemala; tapires afectados en Costa Rica; y reportes en monos aulladores, perezosos y puercoespines en varios puntos de Centroamérica.
Las cámaras trampa se han convertido en una herramienta valiosa para la detección temprana: permiten identificar fauna con signos clínicos, detectar casos antes de que lleguen al ganado doméstico y rastrear el avance de la plaga más allá de los puntos de control sanitario. Este trabajo se enmarca en el enfoque "Una Sola Salud" (One Health), que entiende la salud humana, animal y ambiental como partes de un mismo sistema.

Un esfuerzo compartido
El gusano barrenador fue erradicado una vez gracias a la acción coordinada. Con la misma voluntad, prevención constante y trabajo conjunto, puede volver a controlarse. Desde Tonkawa AC, seguimos comprometidos a caminar junto a los productores del noroeste en este esfuerzo.

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